Tomar el sol moderadamente previene el cáncer,  aún melanoma (cáncer de piel)

En los últimos años tomar el sol ha sido severamente criticado debido a estudios que relacionan quemaduras por exposición al sol con melanoma maligno cutáneo (MMC), sin embargo, es importante aclarar que esta información está basada en quemaduras, y no en exposición al sol sin quemaduras.

Exponernos diariamente por periodos cortos al sol, aproximadamente 30 minutes, ha demostrado ser muy beneficioso para nuestra salud. Sin embargo, si vamos a estar expuestos al sol por periodos largos de tiempo (más de 30 minutos), se recomienda que protejamos nuestra piel para evitar quemaduras (una quemadura por exposición al sol se define como ampollas o dolor en la piel que dure más de 2 días y que ha sido causado por exposición al sol).

A continuación les detallo algunos de los muchos beneficios de exponernos moderadamente al sol.

Exponernos moderadamente al sol nos puede proteger del melanoma maligno cutáneo (MMC) (6).

Ustedes dirán, Verónica, creo estás equivocada, llevo varios años escuchando totalmente lo contrario. Sin embargo,  las recomendaciones de evitar exponernos al sol y usar bloqueador solar cuando realicemos actividades al aire libre, han sido fuertemente promovidas en los últimos años por organizaciones como la ‘Skin Cancer Foundation’, la cual está financiada por compañías productoras de bloqueadores solares como Banana Boat, Neutrogena, Lancome, o Hawaiian Tropic entre otras, las cuales se anuncian en la página inicial de dicha fundación. Es por eso importante realizar nuestras propias investigaciones para no caer presa de información sesgada distribuida por organizaciones que tienen intereses escondidos. Volvamos entonces a la información que existe acerca de la relación entre la exposición moderada al sol y la prevención de melanoma maligno cutáneo (MMC).

En un estudio de casos y controles realizado en Austria se encontró que las personas que tomaron más de 30 baños de sol en un año (se sentaron o acostaron a tomar el sol sin presentar quemaduras), tuvieron una incidencia significativa menor de melanoma maligno cutáneo que aquellos que tomaron menos de 20 baños de sol en un año.  En este estudio también se encontró que el factor más significativo asociado con el incremento del riesgo de padecer melanoma maligno cutáneo fue el uso de bloqueadores solares, las personas que usaban bloqueadores mostraron un riesgo significativamente mayor que las que nunca los habían usado (1).

Un estudio realizado por Jason K Rivers encontró que ‘…la gente que trabaja al aire libre tiene una disminución significativa en el riesgo de padecer melanoma maligno cutáneo comparada con las personas que trabajan en espacios cerrados’, lo cual sugiere que la exposición continua a la luz solar puede tener un efecto protector (2).

En Alemania, se encontró que las personas que realizaron actividades al aire libre durante su infancia, sin presentar quemaduras, tenían un menor riesgo de melanoma. Una exposición continua al sol incrementa la producción de melanina, lo cual ayuda a la piel a protegerse naturalmente de los rayos UV, reduciendo así el riesgo de presentar quemaduras (3).

Un estudio realizado en Inglaterra publicado en 2011 mostró que una exposición regular al sol en los meses más calientes tenía un efecto protector contra el melanoma maligno cutáneo (4).

La luz del sol es la mejor fuente de vitamina D que tenemos.

Un nivel adecuado de vitamina D es una de las armas más poderosas que tenemos para prevenir el cáncer. Nuestro cuerpo convierte la vitamina D en calcitriol, la versión hormonal de la vitamina D, la cual nuestro cuerpo utiliza para reparar el daño celular, o en el caso de las células cancerígenas, para provocar apoptosis (auto-destrucción de la célula).  Un nivel arriba de 32 ng/ml de vitamina D, considerado óptimo por algunos investigadores, puede ayudar a prevenir más de 16 tipos diferentes de cáncer, incluyendo el de páncreas, pulmón, ovarios, mama, próstata y piel.  Joan Lappe y Robert Heany realizaron un estudio controlado doble ciego aleatorio en 2007 en el que suplementaron a un grupo de 1179 mujeres de 55 años o mayores con calcio y vitamina D, y pudieron reducir su riesgo de padecer cáncer en un 77% (5). Además de prevenir el cáncer, la vitamina D tiene muchos otros beneficios para la salud.

La exposición a la luz solar nos ayuda a dormir mejor.

La luz solar ayuda a regular nuestro ritmo circadiano, término que se utiliza para definir el conjunto de cambios físicos, mentales y de comportamiento asociados con la transición entre el día y la noche. La luz del día entra a nuestros ojos a través del nervio óptico, enviando una señal al núcleo supraquiasmático (SCN), el cual es muy sensible a los ciclos de luz y oscuridad, estos ciclos son vitales para el funcionamiento del ritmo circadiano. En la ausencia de luz, el SCN le indica a la glándula pineal que debe producir melatonina, esta hormona juega un papel clave en la regulación del ritmo circadiano, ayudándonos a dormir y controlando el tiempo en el que estamos dormidos y despiertos.

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